Otro 09/11 en la historia Roja…y el Diablo esta vez metió las manos

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por Claudio Avruj

Columnista Invitado

La memoria y los recuerdos son elementos fundamentales en la identidad del hincha. Es inevitable que en las conversaciones de amigos anécdotas, jugadas y partidos a pesar de los años que hayan transcurridos, aparezcan con imágenes nítidas y emotividad en el relato que le dan a la vez esa sensación de presente y eternidad únicas que solo la pasión sabe pintar.

Para los memoriosos de siempre ayer será otro 9 de noviembre que volverá a ser contado una y otra vez.
Ayer los “viejitos” de Independiente recordábamos la Supercopa de 1994. Aquel 9/11 con el gol de Rambert al Mono Navarro Montoya. Inolvidable y enorme como entrañable y gigante aquel equipazo armado por Miguel Ángel Brindisi.

Y ayer sin querer, buscando en internet imágenes de aquel día, (yo lo disfruté a la distancia, vivía en ese momento en Panamá), Google me trajo el gol de Pusineri a Unión en el campeonato del 2002, otro 9/11 y también de locales. Era aún la vieja y hermosa Doble Visera y fue un partido de un gran primer tiempo que según definieron las críticas al día siguiente fundamental para asegurar el camino final al título faltando solo tres fechas. Solo quedaba Boca en la pelea. Fue otro 9 de noviembre que lleva la firma de Pusineri. Esa vez yo estuve en la Erico Baja.

Y ayer, la historia roja marcó nuevamente un 9/11 como fecha para recordar que provocará sonrisas y no precisamente por el juego que fue malo, sino por las manos, destreza y personalidad de nuestro arquero, con un penal atajado en la agonía del partido que evitó la derrota tras haber conseguido un empate que no llegaba nunca porque no se sabía cómo conseguirlo.

Recordaremos una atajada monumental en dos tiempos de Sebastián Sosa que viene achicando y cerrando el arco partido tras partido de manera brillante. Como dijimos: la grata sorpresa que llega de Uruguay que se convirtió en invalorable realidad en muy poco tiempo.

Los equipos necesitan tiempo de ensamblado y maduración y más aún cuando hay tantas jóvenes promesas. Necesitan liderazgos positivos dentro y fuera. Sosa ya demostró que en el campo de juego lo es. Es lo que vemos y podemos dar fe. Se ve y lo disfrutamos.
Que él esté hoy en Independiente es mérito de Pusineri. Él lo pidió, lo eligió entre las opciones que se le ofrecían, esto también bien hay que decirlo y reconocerlo.

A veces se celebran empates, claro que sí. Ayer fue un partido muy malo que no se merecía perder más que nada por la falta de méritos del adversario para ganarlo y que quedará grabado para siempre.

Otro 9/11 será historia, y será material de anécdotas que hacen bien en rondas de amigos, como aquel de la Supercopa y el del gol de Pusineri en el 2002 . Este será el del penal atajado por Sebastián Sosa.

En el Libertadores, ayer en otro 9/11, otra vez el Diablo hizo de las suyas, pero no solo metió la cola, también puso sus manos y ese enorme amor propio..
A veces los empates son para recordar y mucho.
Lo sabemos bien.

@clauavruj

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