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Campeonatos amateurs: la historia completa

El fútbol argentino fue amateur entre 1891 (aunque la AFA recién la fundaría en 1893 Alejandro Watson Hutton) y 1934, durante las primeras dos décadas las competiciones fueron generalmente entre clubes y colegios británicos que se irían alejando del fútbol. La continuación, casi por la mitad, y muy irregular, sería con los equipos más importantes de la actualidad, que disputaron alrededor de 20 temporadas en Primera División (19 Independiente). Los últimos años fueron en simultáneo con el comienzo del profesionalismo (en 1934 se unifica el fútbol y el campeón amateur pasa a la segunda división del fútbol argentino, el resto entre la segunda y tercera categoría, mientras otros clubes se desafiliarían).

En menos de dos décadas del fútbol criollo habría divisiones constantes, con varios torneos en distintas asociaciones (AFA, AAF, FAF, AAmF y AFAP), algunas en paralelo. Los clubes se cambiaban tanto de asociación que muchas veces dejaban finales pendientes, priorizando su futuro por encima de los logros.

Con muchas idas y vueltas, Independiente jugaría en casi todas ellas, enfrentado todo el tiempo con el poder y siendo perjudicado al extremo, pese a ser uno de los más ganadores. Todo esto lo veremos a continuación.

Para entender un poco el fútbol amateur y sus distintos campeonatos, por muchos años con asociaciones paralelas, que se encontraban muy enfrentadas entre sí.

Se preguntarán por qué figuran las copas nacionales largas, no es porque Independiente ganó varias en aquellos años, sino porque los historiadores sostienen que este tipo de competencias eran tan o más valiosas que los mismos campeonatos de Primera.

Es decir, el Orgullo Nacional ganó 8 títulos nacionales durante el amateurismo. Solo quedando por debajo de Alumni (desafiliado en 1912), Racing y Boca. Títulos nacionales que fueron metropolitanos porque la AFA contempló por aquellos años solo a los campeonatos de Buenos Aires, no a los del resto de las provincias, aunque los clubes rosarinos se sumarían en las copas.

Los problemas comenzaron de muy temprano, el fútbol era un descontrol y los desmanejos eran muy notorios. Independiente se escinde de la AFA en 1912 y se convierte en miembro fundacional de la FAF, junto a otros clubes que estaban hartos de cómo se llevaba a cabo nuestro fútbol.

Sin embargo seguirían los inconvenientes en cada una de las asociaciones. Lo del primer año en la nueva liga también roza lo ridículo.

En 1912 Independiente gana el campeonato en su primer torneo en primera, increíble. Pero sucedería algo muy grave: el club tiene un gran gesto y decide jugar un desempate con el segundo, el club Porteño, porque en su anterior partido el rival presentó un equipo en inferioridad (algo normal en esos tiempos), este desempate estaba igualado 1 a 1 cuando a los rojos le anulan un gol lícito sobre el final, se generan protestas, se retiran los jugadores, no se presenta el equipo al día siguiente y la asociación le otorga el título a Porteño, que ni siquiera acepta el título. Una injusticia de las que ya estaba acostumbrado el club en sus pocos años de vida.

El Orgullo Nacional debió ser el primer campeón entre los equipos grandes de la actualidad, reglamentariamente lo fue por la regla del goal-average.

En 1915 se unifica el fútbol pero todo seguiría igual, algunos equipos, principalmente Racing Club, seguirían sacando las ventajas de siempre en el amateurismo, aunque por tener padrinos en AFA y en el Estado ni siquiera eran amateurs, recibiendo varias críticas por la ayuda oficial y poniendo en duda su gloria de aquellos tiempos.

Cuatro años más tarde volvería a estallar el fútbol con una nueva ruptura. Independiente marchaba 1° en el campeonato, que no llevaba ni 10 fechas en 5 meses, y seguía prendido en la Copa Competencia Jockey Club, sin embargo algunas situaciones, que solían ocurrir, desencadenarían en la desafiliación de varios clubes. Todo quedaría anulado como si nunca hubiera existido, y se haría de nuevo con los pocos equipos que quedaron en esa asociación, porque los dirigentes querían mantener sus cargos. Los títulos quedaron en manos de Boca Juniors, tanto el irregular campeonato (con distinta cantidad de partidos jugados) como la copa (en la que ya estaba eliminado antes de la reestructuración).

La nueva división le daría nacimiento a la AAmF (Asociación Amateurs de Football), que no era reconocida por la FIFA, donde jugaría Independiente junto a la mayoría de los equipos conocidos (menos Boca, Huracán y Estudiantes). En la AAmF el Rojo ganaría sus dos campeonatos amateurs con un excelente equipo y una delantera que le daría apodo al club, “Diablos Rojos”, pero quedándose corto porque en el medio debió haber logrado más campeonatos y una vez más sería gravemente perjudicado.

  • Campeonato AAmF 1922
  • Campeonato AAmF 1926

La AAmF se encontraba enfrentada con la AAF. Pero a la vez se daba una fuerte indisciplina, si un jugador o un equipo era suspendido – desafiliado podía jugar en la otra asociación. Esto sucedió con Seoane (máximo goleador del amateurismo argentino) y Ronzoni, impidiéndole a Independiente ganar más títulos, cuando era candidato a repetirlos entre 1923 y 1925.

Luego de ganar invicto el campeonato de 1926 se vuelve a unificar el fútbol y se celebra el Campeonato Porteño entre los vencedores de las dos asociaciones, Boca e Independiente. Este partido valdría por un campeonato, y motivaba mucho porque con dos asociaciones nunca se sabía quién era el mejor del fútbol argentino. Sin embargo nunca habría campeón. El Rojo fue muy superior pero el primer encuentro se suspendió por invasión de público y el segundo finalizó igualado sin desempatarse jamás. Hoy podría ser una estrella más.

Independiente ganaría 6 copas largas, siendo el club de la actualidad que más ganó por esos años:

  • 3 Copa Competencia (AAmF)

  • 1 Copa Competencia La Nación (FAF)

  • 1 Copa Competencia Jockey Club (AAF)

  • 1 Copa Honor Municipalidad Ciudad Bs As (AAF)

Estas copas tenían igual o mayor valor que el propio campeonato. Al punto que se solían reprogramar los partidos del campeonato mientras se disputaban las copas, y un equipo podía quedar jugando el campeonato en soledad por meses, adeudando todos sus partidos (como Racing en un campeonato de locos en 1915, que debía 8 partidos y tenía que ganarlos todos para forzar un desempate con San Isidro, que ya no competía desde hacía 2 meses atrás, Racing ganaría todos y también el desempate para sumar uno de sus 7 títulos de la década de 1910, en realidad con Independiente perdió pero como tenía mucho poder, y con el consejo a su favor, utilizó un extraño escritorio para ganar los puntos).

Independiente fue uno de los más ganadores de la era amateur. Los fanáticos de los clubes que ganaron pocas cosas importantes, y viven manipulando la historia, suelen decir que ganó poco, hablando solamente de los campeonatos amateurs, sin tener todo esto en cuenta y buscando igualar el valor de cualquier título.

Además le impidieron abruptamente conseguir varios campeonatos y copas nacionales más en ese tiempo, mientras otros cuadros manejaban el fútbol como querían. Los mismos que hoy en día utilizan esa etapa con un falso romanticismo, tan falso que se olvidan que ni fueron amateurs y hasta intentan escudarse con que eso lo convierte en igual al profesionalismo, cuando se trata de una clara ventaja.

El Orgullo Nacional también sufriría suspensiones masivas injustificadas tanto de jugadores como del campo de juego. Desde antes de jugar en la Primera ya convivía con situaciones insólitas, de hecho no asciende en AFA (en 1911) porque el grupo dueño del fútbol decidió dejar inscripto a Alumni, que no jugaba más, y no se presentaría nunca más, solo para impedirle el cupo que le correspondía al Rojo, quedando manchado hasta el más grande del fútbol argentino amateur.

Quienes tenían el poder, principalmente Carbone (quien quiso comprar el primer clásico, 6 veces presidente de Racing) y Barceló (diputado y senador nacional muy corrupto, 5 veces intendente de Avellaneda), buscaban su desafiliación y le hacían la vida imposible al vecino de Avellaneda. Eran capaces de cualquier cosa.

A Independiente se le incendia la cancha, justo un día antes de un clásico, en 1923, motivando la construcción del primer estadio de cemento del fútbol argentino.

En marzo de 1928 se inaugura la gloriosa Visera de cemento, después de muchos palos en la rueda (por parte de la intendencia de Avellaneda, ligada al Racing Club) y con el esfuerzo propio de siempre. Esta obra impresionante sería un orgullo que valdría por varios títulos más, y fue a fines del amateurismo. El Orgullo Nacional ya era de los más grandes…

Lo que está claro es que si hay un hincha del fútbol argentino al que nadie tiene que venirle con ningún cuento es al de Independiente. Sino no se está contando la historia completa y simplemente se sigue algún interés.

Gracias a sus maravillosos comienzos, bien de abajo, se proyectó el club más copero del mundo, la historia diría quien iba a ser cada uno…

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