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Subcampeón de 1932, debió ser el primer título Rojo

El 20 de noviembre de 1932 el Rojo caía 3 a 0 frente a River Plate por el desempate del Campeonato de Primera División. Independiente estaba encaminado al título, siempre puntero y con un invicto de 15 partidos, pero a falta de 7 fechas sufrió las consecuencias de una seria incentivación y juego sucio, debilitándose en las últimas jornadas, situación que facilitaría que River Plate lo alcanzara en la cima en instancia final y luego lo venciera en el duelo decisivo.

El Orgullo Nacional tenía todo para adjudicarse el título de 1932, luego del primer campeonato del profesionalismo logrado por Boca Juniors en 1931. Era el puntero del torneo y llegando a la fecha 28 se ubicaba un par de puntos arriba de Racing Club y 5 por encima de River Plate, debía visitar a Quilmes en un encuentro que marcaría su futuro: caería 3 a 1 con un rival que le buscó a sus figuras para lesionarlas, perdiendo a Ravaschino y quedando con Seoane en inferioridad física.

Luis Ravaschino y Manuel Seoane eran los grandes artilleros rojos, con 41 goles tenían casi el 60% de los goles del equipo, el primero de ellos no pudo regresar y el segundo terminó el torneo en malas condiciones físicas. Se supo que River había incentivado al rival de Independiente y los jugadores de Quilmes fueron vistos cobrando dinero en la sede de los “Millonarios”.

A partir de este partido todo cambiaría, Independiente llegaba con apenas 2 derrotas en 27 partidos (una en la primera fecha), con un invicto de 15 juegos y grandes resultados con los equipos grandes (2-0 y 2-1 a Boca, 5-0 a River, 2-0 a Racing, 2-1 y un par de empates). Pero con este panorama tendría una racha en contra insólita para un puntero: caería 4 veces, empataría 1 y apenas ganaría 2 partidos ¡En 7 fechas perdió el doble que en 27!

En la anteúltima fecha visitaba a River, rival al cual había vencido en la primera rueda por 5 a 0, y con empatar ya se aseguraba el título. Poco iba a poder hacer, caería aplastado por 6 a 1.

Quedaba un punto por encima de River en la fecha final, recibía a Racing, que ya no tenía chances, y no tendría suerte. Sin Ravaschino, y con Seoane fuera de forma, volvería a caer, 1 a 0. Encima creyéndose campeón por un cartel que lo daba por perdedor a River cuando ya había logrado el empate ante San Lorenzo. Todo mal para el Rojo. Con estos resultados había que jugar un desempate. Desde aquel fatídico partido en Quilmes, River sacó el doble de puntos que Independiente y lo alcanzó increíblemente en el final. También estaba el reciente antecedente, poco alentador, del 1- 6 de pocos días atrás.

Los Rojos pidieron aplazar el desempate para recuperar un poco a sus jugadores, pero no fue aceptado. Los once titulares fueron: Maccarone; Fazio, Lecea; Ferrou, Corazzo, Armiñana; Porta, Sastre, Seoane, Ramos y Bettinotti. Perderían fácilmente en El Gasómetro, un solo tiempo necesitó River para imponerse por 3 a 0.

Este gran equipo rojo fue merecedor del campeonato y por situaciones muy extrañas se vio impedido del título. Para nosotros será recordado como un campeón.

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